Más vale prevenir que curar

Hoy os traigo una reflexión, algo en lo que creo desde hace mucho tiempo. Algo que me indigna profundamente. Se trata de la cantidad de dinero que se destina a la investigación para curar enfermedades. Sobre todo, CIERTAS enfermedades.

No me malinterpretéis, yo seré la primera que querré mi tratamiento en caso de padecer algún mal o en el caso de que lo padezca algún miembro de mi familia, es una reacción normal al miedo y necesaria al estar, seguramente, en un punto de no retorno. Pero la cuestión es: ¿Por qué no empezamos a invertir, al mismo tiempo, la misma cantidad de dinero en prevenir estas enfermedades?

Prevenir es evitar que una persona enferme. Si investigamos, si realmente nos ponemos serios en demostrar la relación que hay entre lo que comemos y respiramos con las enfermedades que sufrimos, tendremos un soporte científico suficientemente sólido para luchar contra aquellos que introducen basura (permítanme la expresión) a nuestras vidas.

Además, aunque el dinero es secundario cuando hablamos de la salud de una persona, disminuiríamos el gasto sanitario. De hecho, el sistema sanitario español está pensado para atender a enfermos y curarlos y no tanto para prevenir la enfermedad y promocionar nuestra salud, de hecho, esto representa solo un 1-2% del gasto total en salud.

El aumento de síndromes, trastornos o enfermedades como por ejemplo el autismo, el cáncer o las enfermedades pulmonares está aumentando a un ritmo espantoso, un ritmo que no somos capaces de parar, que no sabemos cómo parar. A día de hoy, nuestros esfuerzos se concentran en correr para buscar el gen o la proteína que causa la patología para encontrar una posible terapia en forma de pastilla, inyección o jarabe. Y así, no estamos curando nada…

Los más escépticos dirán que debemos morir de algo, por lo que prevenir sólo sirve para que la muerte nos llegue de una manera distinta. Pero no, el objetivo de la prevención y promoción de la salud no es evitar lo inevitable (morir), sino intentar que vivamos una vida lo más saludable posible, libres de enfermedades, hasta el momento de nuestra muerte.

La premisa “prevenir es mejor que curar” es 100% cierta, pero debemos derribar grandes muros de carga llamados conflictos de intereses donde los beneficios económicos del tratamiento de las enfermedades son muy superiores a los de prevenirlas.

Invirtamos más en investigación y desarrollo de nuevas estrategias preventivas, REFLEXIONEMOS.

2 comentarios sobre “Más vale prevenir que curar

  1. Responder
    Lorena Ortega crespo - 18 mayo, 2017

    Totalmente de acuerdo. No interesa prevenir tanto como curar…intereses????? Seguro

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