Doctorado, más que un título

Falta un año para acabar tu doctorado. En una de las reuniones con tu jef@, te pregunta:

  • ¿Ya sabes dónde quieres hacer el postdoc? Deberías empezar a mirar que grupos te parecen interesantes, pensar un proyecto que te motive y contactar con ellos…

Mientras habla piensas:

  • Ha llegado el día. ¿Debo decirle ya que no me interesa hacer el postdoc? Mi intención al empezar el doctorado no era enlazar un postdoc tras otro muy probablemente emigrando al extranjero.

Cuando tu jef@ deja de hablar por fin lo sueltas:

  • No quiero hacer un postdoc.

Y entonces viene la temida pregunta:

  • ¿Y entonces, por qué estás haciendo un doctorado?

Estoy segura que muchos de los doctores y doctoras que me están leyendo han pasado por una situación más o menos similar. Yo misma la he pasado. Incluso después de esta pequeña conversación ha venido otra sobre los beneficios de hacer un postdoc y lo mucho que iba a aprender, no solo de ciencia, sino de la vida en general, pasando una temporada fuera de mi país y lejos de mis seres queridos.

Mi intención al empezar mi tesis nunca fue emprender una carrera académica hacia convertirme en una investigadora principal y dirigir mi propio grupo. ¡Este no debe ser nunca el único motivo para un doctorando! Mi objetivo fue invertir 4 años en aprender a investigar pero, sobre todo, a empaparme de los valores y capacidades que te otorga hacer una tesis doctoral. Entre muchas otras cosas:

1.- Aprender a pensar por uno mismo que no es tan fácil como parece.

2.- Aprender a organizarte la vida. Sí sí, también la vida. El doctorado ocupa mucho de tu tiempo en estos 4 años. Y no solo hay que organizarse en el laboratorio, siendo ordenado y metódico a diario, sino que también hay que organizarse mensualmente, a largo plazo. Solo tienes 4 años y todo lo que quieres hacer debe estar comprimido en ese lapso de tiempo, por lo que te tienes que organizar a meses vista.

3.- Aprender a trabajar en equipo. Normalmente los equipos y materiales usados en un laboratorio son comunes y todos queremos hacer nuestros experimentos en 4 años, por lo que compartir y ayudarse los unos a los otros se convierte en el pan de cada día.

5.- Aprender a trabajar bajo presión. Si tú no quieres hacer un postdoc igual no te importa demasiado publicar tus resultados, o no tienes mucha prisa, pero tu jef@ sí querrá… Y no precisamente en la revista de su pueblo, sino en alguna revista científica de prestigio, por lo que exigirá, exigirá y exigirá para que tu trabajo sea lo mejor posible en el menor tiempo posible.

6.-  Aprender a comunicar. Durante la etapa predoc es imprescindible presentar tu trabajo, no solo delante de tus compañeros o instituto/centro de investigación, sino también delante de la comunidad científica nacional e internacional. Asistir a congresos te enriquece en todos los sentidos. Pierdes muchos miedos en estos viajes, encuentras otro yo y, sobre todo, presentas tu trabajo delante de otras personas. Gracias a estas experiencias, también aprendes a recibir tus primeras críticas y a defender tu trabajo y tus ideas. Además, recibes recomendaciones muy útiles de gente que sabe más que tú.

Y todo esto, ¿quién lo valora?

Esto es, grosso modo, lo que yo me he llevado conmigo después de doctorarme. Aparte, claro está, de un título académico universitario más. Creo que no es poca cosa y que no sirve solamente para ser investigador principal, sino que sirve también para ser mejor en otro tipo de puesto de trabajo. Citando a Manolo Castellano, la pregunta no es tanto ¿para qué sirve un doctorado? sino ¿para qué te sirve a ti un doctorado?

Después, en este país, estaremos sobrecualificados y sin experiencia laboral. A mí no me ha pasado, pero lo he visto. Gente a la que han rechazado por tener demasiados estudios, por no tener experiencia o gente que ha recibido un “no eres un candidato para este puesto, en este trabajo te aburrirías”. Me dan ganas de responder: ¿Has pensado en algún momento en mis habilidades gracias a ser doctor@, más allá del título? ¿Y si me dejas decidir a mí si me aburre? ¿No te das cuenta que la experiencia específica la aprenderé rápidamente?

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