La música es vida: Alzheimer

Últimamente no tengo mucho tiempo para ver la televisión como solía hacerlo, pero tengo que reconocer que el programa/documental del martes por la noche en tv3  “La música és vida” fue un acierto.   Me hizo pensar, me emocionó y me hizo llorar.

En el reportaje se pudo ver como un grupo de chicos de bachillerato decidió enfocar su “treball de recerca” al estudio de los efectos de la música en pacientes de Alzheimer. No he tenido el placer de leer el trabajo de estos chicos, no he visto ningún gráfico ni ninguna estadística significativa, pero ver el efecto de la música en esas personas ya fue del todo increíble. Y sobre todo, y muy importante, me hizo entender por enésima vez por qué estudié bioquímica y por qué me apasiona el estudio de nuestro cerebro.

Cuando acabé la carrera y me decidí por el máster, tuve que pensar donde quería realizar mis prácticas experimentales. La idea la tenía clara: quería enfocar mi trabajo a aportar mi granito de arena en la investigación del Alzheimer. Encontré la motivación rápidamente. Quería investigar sobre esas enfermedades que más me aterraba padecer o que padecieran mis seres queridos: cáncer y Alzheimer. En aquel momento consideré que en la gran línea de investigación por excelencia, el cáncer, ya había mucha gente trabajando (aunque siempre falta más). Pero no solo fue eso.  Cuando me preguntaba a mí misma si preferiría que mis padres padecieran cáncer o Alzheimer, lo tenía muy claro. Sigo prefiriendo que tengan la mala suerte de fallecer antes de que vivan sus últimos años perdidos en un mundo que no conocen, sin poder recordar lo que han sido, sus momentos felices. Estarían muertos en vida. Pensar que un día no me pudieran reconocer me aterraba, me aterra. Entiendo que a la gente le parezcan raras las preguntas que puedo llegar a plantearme a mí misma en vez de pensar dónde cenaré el próximo sábado, pero estas preguntas acaban marcando la dirección de tu vida. Si hay gente que también se hace estas extrañas preguntas y piensa que es un bicho raro, ¡tampoco estáis solos!

El Alzheimer es una enfermedad cerebral que causa problemas en la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse. Hay que tener claro que esta enfermedad no es una forma normal del envejecimiento, sino una patología neurológica en la que el cerebro degenera de manera gradual e irreversible. Por desgracia, sin ningún tratamiento capaz de curarla o prevenirla. Ni siquiera un biomarcador que nos avise a tiempo.

A nivel celular, la enfermedad de Alzheimer ataca a las neuronas. En ellas se encuentran dos proteínas que se han corrompido formando agregados supuestamente tóxicos y que parecen ser los responsables del daño y la muerte neuronal: beta-amiloide y tau.  Si las neuronas mueren, se pierden los contactos entre ellas y por lo tanto se pierden los circuitos de memoria formados durante los años.

El Alzheimer empieza dañando neuronas del sistema límbico donde se encuentran estructuras muy importantes para la memoria, como el hipocampo, o el estado de ánimo, como la amígdala. En estados más avanzados, se daña la corteza cerebral, impidiendo la realización de actividades diarias como comer, vestirse o peinarse. Finalmente, se daña el tronco encefálico perjudicando la función de órganos vitales como el corazón y los pulmones.

Cuando yo empecé el máster, hace ya ocho años, ya escuchaba que en un plazo de 10-15 años y gracias a los avances en el estudio del Alzheimer, existiría el fármaco que la curara. Ayer, por desgracia, volví a escuchar el mismo plazo de tiempo.

Os dejo el link del reportaje:

http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/sense-ficcio/la-musica-es-vida/video/5764574/

 

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